
El deportista mejor pagado del mundo, no es un futbolista, aun cuando es el deporte más popular del mundo, tampoco una figura de la NBA, de la NFL o de la Grandes Ligas, en promedio, las ligas mejor pagadas del mundo en cualquier deporte, tampoco es un piloto de Formula 1 o NASCAR a pesar de sus contratos multimillonarios. El mejor pagado no es otro que Tiger Woods, que hasta hace un par de años, superaba anualmente en ganancias a los números dos y tres en la lista juntos.
Y es que Tiger es para el golf y el deporte lo que solo tal vez Michael Jordan o Mohamed Ali, fueron al basket y el boxeo, figuras que solo con su imagen convirtieron deportes regionales, minoritarios y en muchos lugares desconocidos en minas de oro para patrocinadores y televisoras.
Pero Tiger Woods, ese imponente jugador capaz de lo imposible en un campo de golf, aquel que ostenta ya numerosos records en la historia del deporte, ese de los 14 majors, ese de la imagen intachable... llevaba una vida de la cual parece pocos sabían, Tiger engañaba a su esposa, con quien sabe cuántas mujeres, terrible, vergonzoso, impactante, pero en lo deportivo totalmente intrascendente para el jugador que cada semana recorre los fairways y los greens en busca de títulos.
Pero la doble moral americana, que alaba y condena el sexo a la vez se ha encargado de atacar a Tiger. Y en todo el mundo incluso aquellos que en su vida han visto una ronda de golf, o el nombre del Tigre les sonaba familiar aun sin saber quien era, se interesaron en este hombre, la morbosidad y el amarillismo se apoderaron de medios y periodistas que sin tener idea que es un birdie o cuantos hoyos hay en un campo, se pusieron a criticar a Tiger.
Es verdad que su conducta es lamentable, porque por ejemplo para mi Tiger es mi deportista favorito en todo el mundo, superando por mucho incluso a otras figuras enormes de la talla de Schumacher, Federer, Jordan, Ronaldinho o Messi, y el ver que esa imagen del deportista se veía dañada al revelarse lo que hacía. Todo eso me sorprendió, pero por otro lado, que levante la mano aquel que no haya hecho algo de lo que se avergüence. Porque los problemas de Tiger fueron, primero el ser famoso, un ícono en Estados Unidos y muchas partes del mundo, y por otro el ser descubierto, porque aunque no se puede generalizar, cuantos deportistas y en general personas con dinero y fama, no harán lo mismo, o cosas mucho peores, pero a él fue al que le tocó ser expuesto a los ojos del mundo. No que sea una pobre víctima, pero tampoco es aquel monstruo que a los ojos de muchos en especial en EUA creen que se escondió debajo de una máscara por años. De cualquier forma el golf necesita a Tiger, como ya se vio en 2008 cuando se perdió 9 meses de juego por una lesión de rodilla, y Tiger es parte del deporte.
Se hablan de todos los escándalos, pero quien habla de la fundación que ayuda a miles de niños, y desarrolla a cientos de golfistas, quien habla de las constantes amenazas de muerte que sufre Tiger desde que se instaurara como estrella en 1997, todo por el simple hecho de ser negro en un deporte históricamente de blancos, y de cualquier forma juega, aun en una edición del Masters cuando le dijeron que la amenaza era inminente y prefirió seguir jugando, cabe decir que lo curioso es que los golfistas que han ganado más dinero en el Tour en la historia, son negros, Tiger y el fijiano Vijay Singh.
Porque pocos hablan, o saben que Tiger a veces para jugar lleva un equipo de 18 personas, casi todas de seguridad con pistolas listas para proteger a un jugador que aun con esta presión es el mejor del mundo, quien habla de que gracias a Tiger el golf ha tomado una popularidad tal que ahora es olímpico ya que no solo la PGA ha subido su audiencia un 2000 por cien desde que llegara al golf, y las audiencias internacionales han crecido exponencialmente de manera similar. También el golf femenino se ha expandido, entre las chicas más de la mitad de las ganadoras en el Tour americano son extranjeras, incluida la número uno del mundo, la mexicana Lorena Ochoa, quien dice que Tiger fue una inspiración. A muchos se les olvida que por su calidad, el término Tiger Proof, a Prueba de Tiger se instauró en buena parte de las canchas importantes del mundo para evitar que Woods siguiera destrozando marcas donde jugara.
Quienes de todos esos periodistas y gente ávida de amarillismo y sensacionalismo en el deporte, en especial fuera de Estados Unidos que lo quieren crucificar, vieron ese primer Masters en 1997, aquella temporada del 2000, ganando en Pebble y St. Andrews, cerrando el Tiger Slam en Augusta, o ese tiro en el hoyo 16 del Masters del 2005, uno de los mejores en la historia del golf para llevarse el título, la victoria en Royal Liverpool en 2006 tras la muerte de su padre o esa semana al borde de lo irreal en el US Open del 2008 jugando con una sola pierna en la actuación más increíble de la carrera del Tigre.
Porque todo eso por ejemplo yo lo vi, y muchos más lo hicimos, y por más que Tiger pueda habernos decepcionado en alguna forma, en dos semanas Tiger vuelve al mayor escenario del golf en Estados Unidos, Augusta National, la cancha que construyó Bobby Jones, el sitio en que Tiger ganara 4 sacos verdes, donde ganó su primer major, y donde muchos esperamos poder ver al Tiger espectacular que como hasta hace unos meses solo daba de que hablar por su juego, lo mejor que tiene y lo hace ser una figura mundial. Por eso espero verlo ya en el tee del hoyo uno al lado de su caddie Stevie, y regrese a las canchas como lo que es, el mejor golfista del mundo y junto al gran oso dorado Jack Nicklaus, es el único que podría pelear por ser el mejor golfista de la historia. Y para aquellos que no saben, ni entienden de golf, hay que decirles que es un deporte apasionante y que Tiger Woods el jugador e incluso Tiger el personaje, es mucho, pero mucho más que solamente líos de faldas.





